lunes, 13 de febrero de 2017

GABINETE DE COMUNICACIÓN ESTRATEGICA: INSATISFACCION TAMAULIPECA

La empresa Gabinete de Comunicación Estratégica, recientemente publicó la quinta edición de su serie “Las ciudades más habitables de México 2016” donde se muestra cómo ha evolucionado la percepción de la gente acerca de la calidad de vida que tiene en la ciudad donde reside.

El documento explora además la satisfacción de las personas con los servicios públicos y  el desempeño de las autoridades locales. 

En esta quinta entrega, según lo indica la publicación, se incluyeron dos variables nuevas con el propósito de profundizar el conocimiento sobre el impacto que tiene su entorno en el ánimo de las personas.

Una de ellas se refiere al nivel de satisfacción de entrevistados con la seguridad percibida al transitar ellos o sus familias por las calles de su ciudad. La otra está relacionada con la oferta de empleo en su ciudad.

Entre los 52 municipios en los que se realizaron las entrevistas, además de Monterrey y Guadalajara como zonas metropolitanas y la ciudad de México con sus 16 delegaciones, aparecen Ciudad Victoria, Nuevo Laredo, Matamoros y Reynosa.

El estudio destaca que debido a que hay inconformidad creciente en casi todo el país debido a la inseguridad y los problemas de la economía familiar se encontró un descenso en las calificaciones de lo que denominan Índice de Calidad de Vida.

Ciudad Victoria se ubicó entre las ciudades en las que registró un aumento significativo de la percepción negativa en torno a la seguridad y las oportunidades de encontrar empleo ya que la capital del estado cayó del 17 al 34.

El documento de Gabinete de Comunicación Estratégica indica que en el 2016 se formaron a nivel nacional ocho grupos estadísticamente independientes según el nivel de satisfacción con los servicios que reciben de las autoridades municipales o delegacionales en el caso de la Ciudad de México.

Resalta que en el primer grupo únicamente quedó Nuevo Laredo, ya que sus residentes reportaron los más altos niveles de satisfacción en las 16 variables utilizadas para el estudio.

Según el reporte, conforme desciende el nivel de satisfacción con los servicios que la gente recibe las ciudades se ubican en grupos inferiores.  De las ciudades de Tamaulipas, Ciudad Victoria quedó en el sexto grupo en tanto que Reynosa se ubicó en el séptimo.

En esta medición se encontró que entre las ciudades donde hubo un descenso significativo en los índices de satisfacción de sus habitantes respecto de la prestación de los servicios están Ciudad Victoria, Matamoros y Reynosa.

El aumento de la percepción negativa de sus habitantes provocó que la capital del estado pasara del lugar 15 al 38, que Matamoros descendiera del lugar 9 al 33 y que Reynosa descendiera del 36 al 51.

Esta entrega de la serie “Las ciudades más habitables de México 2016” de Gabinete de Comunicación Estratégica tiene una herramienta que permite conocer a detalle los resultados de cada indicador en cada ciudad.

Por ejemplo,  de las cuatro ciudades tamaulipecas incluidas Matamoros fue la peor evaluada en la prestación del servicio de  basura. Los niveles de satisfacción de la gente se midieron en una escala del 5 al 10. El número 5 indica que las autoridades resultaron reprobadas por su comunidad.

Matamoros aparece con un promedio de 5.9, le siguen Reynosa con 6.2 y Ciudad Victoria con 6.8, lo que representan una valoración muy negativa sobre ese servicio.  Nuevo Laredo con 8.4 de niveles de satisfacción de la gente se ubicó  con estándares muy altos de aceptación.

Como Nuevo Laredo muestra altos índices de satisfacción, solo compartiré los resultados de Ciudad Victoria, Reynosa y Nuevo Laredo.

En el tema de seguridad Reynosa fue la ciudad donde la gente está más insatisfecha. El 54.3 por ciento de los ciudadanos reprobó el desempeño de las autoridades. El promedio de satisfacción fue de 6.1, muy cercano a la reprobación.

En Matamoros y Ciudad Victoria se encontraron promedios de 6.1 y 6.8 respectivamente.

La gente manifestó altos niveles de insatisfacción por la prestación de otros servicios públicos prioritarios. Por ejemplo el 73. 2 por ciento de los habitantes de Reynosa reprobó a las autoridades en el tema de pavimentación.  El promedio de calificación fue de 5.6 puntos en la mencionada escala.     En Ciudad Victoria y 
Matamoros, la gente expresó casi los mismos niveles de descalificación.

Los resultados muestran las percepciones de satisfacción con un servicio al que denominan “Desazolve”, que seguramente se refiere al sistema de conducción y tratamiento de aguas residuales que prestan los municipios.

La población de Reynosa es la que se mostró más insatisfecha con la prestación del servicio. La ciudad se ubicó con un promedio 5.8 puntos  de calificación. Ciudad Victoria y Matamoros aparecen  con 6.4 y 6.2, respectivamente.

Como se indicó, la evaluación realizada por Gabinete de Comunicación Estratégica incluyó 16 variables para medir los índices de satisfacción de los habitantes de las ciudades incluidas en el documento.

Entre ellas está al que se designó “Atención a fugas de agua”.  Los residentes de Reynosa nuevamente aparecen como los más insatisfechos entre las cuatro ciudades tamaulipecas seleccionadas en el estudio.

La percepción de satisfacción de los reynosenses fue muy baja ya que promedio 5.9 de calificación.  La evaluación de la prestación del servicio en Ciudad Victoria también fue casi reprobatoria porque se ubicó en 6.2 puntos de promedio en tanto que Matamoros  fue de 6.6 puntos.

Debido a que las 30 mil 400 entrevistas que comprendió este levantamiento a nivel nacional se realizaron entre el 30 de junio y el 19 de julio de 2016, en el caso de los cuatro municipios de Tamaulipas incluidos, los resultados calificaron el desempeño de las autoridades que concluyeron su encargo legal el 30 de septiembre.


Sin embargo esta edición de “Las ciudades más habitables de México”, puede ser un instrumento muy valioso para quienes actualmente están al frente de los Ayuntamiento de estos municipios.

viernes, 10 de febrero de 2017

TAMAULIPAS: EL ENTRAMADO PODRIDO

La detención en Nuevo León del empresario tamaulipeco Fernando Cano Martínez, identificado como el más importante prestanombres del ex gobernador Tomas Yarrington Ruvalcaba, representa un clavo más al ataúd de las mafias políticas que hace más de 20 años tomaron por asalto el gobierno estatal para convertirlo en instrumento de sus aviesos intereses.

El caso de Cano Martínez ilustra con abundancia la perversión del sistema político priista, repudiado por los ciudadanos en el proceso local del año pasado que llevó al panista Francisco García Cabeza de Vaca a convertirse en gobernador de Tamaulipas.

Cano Martínez, multimillonario a costa del erario tamaulipeco y de la federación, es parte de un complejo entramado de empresas que empezó a construirse a mediados de los noventa para vaciar literalmente las arcas estatales. 

El saqueo perpetrado desde el sexenio de Tomás Yarrington continuó durante el tiempo que gobernaron el estado Eugenio Hernández Flores y Egidio Torre Cantú. Todos ellos fueron participes en el descomunal y escandaloso desvío de recursos estatales.

En el sexenio de Eugenio Hernández Flores, con orden de captura del gobierno de Estados Unidos, Cano Martínez continúo enriqueciéndose al recibir cuantiosos contratos de obra pública. Aunque es difícil determinar los montos exactos, la información disponible indica que al menos le fueron asignados 500 millones de pesos en esa administración. 

El tamaño de la fortuna que hasta hace casi 10 años había amasado fue ventilado públicamente en el 2008 durante el proceso de su divorcio. Sonia de Pau García, su entonces esposa, reclamó la distribución de bienes y dinero que sumaban miles de millones de pesos.


Entre los bienes que le atribuyó a Cano Martínez, adquiridos mediante empresas propias y de prestanombres había terrenos en varios municipios con una extensión total de casi dos mil hectáreas además de otros activos e inversiones por cientos de millones de pesos.

Con documentos, buscó demostrar que Cano Martínez era el dueño de empresas administradas por presta nombres, que también fueron acusados por varios delitos en Estados Unidos entre ellos lavado de dinero y fraude bancario, entre ellos Farough Fatemi Corcuera y Eduardo Rodríguez Berlanga 

Se ha documentado abundantemente sobre todas sus maquinaciones efectuadas en México y Estados Unidos para lavar millones de dólares provenientes del desvió de recursos públicos y del producto de la asociación del ex gobernador Yarrington con la delincuencia organizada.

Por acciones semejantes Hernández Flores es considerado prófugo de la justicia de los Estados Unidos.

Como parte de los grupos políticos que se adueñaron de los recursos de Tamaulipas, antes de asumir el cargo el ex gobernador Egidio Torre Cantú, ya se había hecho millonario con decenas de contratos de obra pública.

Su empresa Servicios de Ingeniería Tohesa fue singularmente beneficiada durante el tiempo en que Yarrignton Ruvalcaba ocupó la gubernatura. La llegada de Eugenio Hernández Flores le permitió prolongar su buena fortuna ya que recibió contratos por al menos 400 millones de pesos.

Tan solo en el 2008, le fueron entregados tres contratos por un monto de casi 110 millones de pesos para la construcción de la urbanización de la primera etapa del Parque Científico y Tecnológico, un dren pluvial y el Edificio Empresarial para las Tecnologías en la capital del estado.

Yarrington Ruvalcaba y Hernández Flores no conformes con lo que obtuvieron robándose el dinero del gobierno estatal, terminaron enredados con grupos de la delincuencia organizada. Este nivel de corrupción, que les permitió aumentar considerablemente sus fortunas, sentó las condiciones para que al paso de unos años el estado quedara a merced de esos grupos.

Hasta ahora, Egidio Torre Cantú solo es perseguido por la pésima fama que dejó en el estado. Las imputaciones sobre su enriquecimiento desmedido y sus presuntos vínculos con la delincuencia no han pasado de la denuncia pública. ¿Podrían llegar al ámbito de lo legal?