viernes, 16 de marzo de 2012

POIRE: ESTRATEGIA MILITAR O NO, ¡DA LO MISMO!

En su estancia en el puerto de Tampico, el secretario de Gobernación Alejandro Poiré Romero al contestar la pregunta de un reportero que habló de que “la entidad cuenta con esta estrategia militar”, rechazó ese planteamiento.

En la versión estenográfica de una rueda de prensa que ofreció acompañado del gobernador tamaulipeco, Poiré Romero responde que “lo primero que subrayaría es que no podemos calificar a la estrategia como una estrategia militar”.

Enseguida terminó definiendo lo que, desde el punto de vista del gobierno, implica la presencia de fuerzas federales, incluido el ejercito, en las entidades en las que dijo las autoridades locales y municipales han solicitado el auxilio de “la Fuerza Federal y la Fuerza Federal ha ido en auxilio de estas autoridades civiles”.

Lo expresado por el secretario de Gobernación a fin de cuentas es una mera cuestión de enfoque sobre el gravísimo clima de inseguridad que vive el país. Son solo palabras.

El problema es que durante más de cinco años hemos vivido en medio de una violencia casi generalizada en el territorio nacional. Como la quieran definir, lo que realmente importa es que el conjunto de acciones realizadas por el gobierno federal en nada han cambiado esta situación.

Que el secretario vaya y les hable de la estrategia del gobierno federal a los regiomontanos, a los acapulqueños o los guadalajarenses, a ver que le dicen.

Que a los residentes de Ciudad Victoria, de Reynosa, de Nuevo Laredo, o de cualquier otra ciudad en las que sus habitantes han aprendido a vivir con ese fardo tan pesado, les explique cómo ha funcionado el auxilio del que habló en Tampico.

Sería ingenuo pensar que quizá un día, antes de que se vayan, puedan reconocer que se equivocaron. Pero pensándolo bien, aunque eso ocurriera tampoco haría una diferencia.

miércoles, 14 de marzo de 2012

FLORENCE CASSEZ: ¿PRESUNTA CULPABLE?

El proyecto de resolución que ordena la liberación de Florence Cassez, sentenciada a 60 años de cárcel por el delito de secuestro y otros, provocó airadas reacciones en contra debido a la elevada sensibilización de la sociedad frente a uno de los delitos que más lastima a las víctimas y a sus familias

Esta entendible reacción ante la posibilidad de la excarcelación de la francesa provocó incluso que se haya planteado una propuesta tan singular como subjetiva. Hay quienes piden que al momento de votar la sentencia se prioricen los derechos de terceros cuando lo que se resuelve es si el proceso judicial en el que se condenó a Cassez se ajustó a las normas constitucionales.

En términos generales el proyecto de sentencia concluye que la actuación de las autoridades federales que la detuvieron fue totalmente contraria a la constitución. Refiere que se cometieron violaciones a derechos fundamentales de la extranjera que provocaron un efecto corruptor en todo el proceso judicial.

El documento explica que al no haberla puesto sin demora a disposición del ministerio público cuando la detuvieron originalmente y al negarle su derecho a la asistencia consular, estas dos circunstancias permitieron que se montara la escenificación que terminó por trasgredir su derecho constitucional a la presunción de inocencia, ya que la televisión, en cobertura nacional, la presentó como coparticipe en el secuestro de las victimas “rescatadas” en el falso operativo de la Agencia Federal de Investigación.

La sentencia, que será votada en unos días, explica que la presunción de inocencia dejó de ser un principio general de derecho para convertirse en un derecho fundamental “que vincula a todos los poderes públicos y que es de aplicación inmediata”.

Por lo descrito en el documento se puede concluir que las autoridades de la Secretaria de Seguridad Pública, específicamente de la AFI, actuaron en contrario a ese mandato legal y peor aun de mala fe realizaron acciones que tenían el propósito de exhibir públicamente a la francesa como responsable de los hechos delictivos que llevaron a su condena.

La resolución del amparo directo promovido por los abogados de Cassez no entra al análisis de su culpabilidad sino que se concentra en las deficiencias de un proceso que estuvo plagado de irregularidades, iniciadas con la violación de sus garantías constitucionales.

Entre las conclusiones del ministro ponente esta aquella que refiere que estas transgresiones generaron un efecto que terminó por afectar las evidencias incriminatorias que se presentaron en su contra y que en consecuencia dejaron de tener fiabilidad para que se llegara a la determinación de que efectivamente era culpable.

Quizá sea políticamente correcto expresar muestras de descontento y rechazo a ese proyecto de resolución, pero aún cuando los derechos de las victimas involucradas en el caso efectivamente sean de altísima significación, nadie puede darse el lujo de pedir que se ignoren las violaciones a los derechos constitucionales cometidas en contra de Cassez.

Una percepción de esa naturaleza sentaría las bases para el estado tuviera absoluta libertad para violar la ley en aras de forzar su supuesto cumplimiento. En medio de una profunda descomposición en las policías y en el sistema de procuración y administración de justicia, una visión como esa abriría las puertas a un verdadero infierno legal.

Antes de este caso nadie dudaba de esa pudrición del estado de derecho, pero ahora con la posibilidad de que se conceda libertad absoluta a la francesa pareciera que muchos consideran asunto menor que se actué en contra de la constitución con tal de castigar a toda costa a indiciados de tan terribles delitos, sean culpables o no.

lunes, 12 de marzo de 2012

PEÑA NIETO: VACUIDAD ESQUIZOFRENICA

Entendiendo incluso que por las restricciones impuestas durante la veda electoral quienes buscarán un puesto de elección popular deben ser cuidadosos con lo que dicen, el discurso de Enrique Peña Nieto al rendir protesta como candidato del PRI se caracterizó por una absoluta falta de contenido.

La intervención del ex gobernador del Estado de México durante la sesión solemne del Consejo Político Nacional Priista que se realizo en Dolores Hidalgo, estuvo construida de puras vaguedades.

En el sentido más amplio de la palabra, el discurso de Peña Nieto fue pura demagogia.

Incluso cometió un burdo y risible exceso cuando quiso equiparar la elección del mes de julio con el alto significado histórico que tiene esa población guanajuatense: “Regresamos a Dolores Hidalgo, Cuna de la Independencia Nacional, porque nuevamente México dice basta ya de mal gobierno”.

Entre las expresiones que decían todo y nada le prepararon por ejemplo esta: “Los grandes cambios sí son posibles, cuando los mexicanos decidimos hacerlos con determinación”. Si se pone tal aseveración en boca de cualquier otro candidato de cualquier otro partido, esa sería una buena frase campañera.

Peña Nieto habla como si lo que padece la población del país no hubiera existido antes de la elección de Vicente Fox Quezada. Como si el génesis de las desgracias nacionales hubiera ocurrido a partir del primero de diciembre del año dos mil.

Actúa como si en el desastroso entorno nacional no hubiera gobiernos locales encabezados por correligionarios suyos que caracterizan a cabalidad al viejo PRI, ese al que hace doce años los ciudadanos le dijeron “ya basta de mal gobierno”.

Ahí están por ejemplo Humberto Moreira Valdez, Eugenio Hernández Flores, Mario Marín Torres, y Fidel Herrera Beltrán, entre otros y citando solo a quienes recién dejaron sus puestos en medio de la descalificación social por la abusiva y corrupta forma en que gobernaron sus estados.

Definitivamente, como cualquiera dedicado a esa actividad el mexiquense padece una especia de esquizofrenia política inducida. Solo ellos son capaces de disociarse a voluntad de lo que realmente pasa en el país.

VAZQUEZ MOTA: NI VACIO NI LLENO, SINO TODO LO CONTRARIO

Tras recibir la constancia de mayoría que la acreditó como candidata del PAN a la presidencia de la República, como si se tratara realmente de un asunto estratégico Josefina Vázquez Mota se enfrascó en un insulso intento para desmentir lo que muchos medios de comunicación resaltaron: Que cuando rindió protesta el estadio de futbol donde se realizó el evento estaba semivacío.

La cobertura noticiosa destacó que gran parte de los asistentes al estadio sede del Cruz Azul, lo abandonaron debido a que la ceremonia en la que se invistió a la diputada federal con licencia como candidato presidencial empezó con más de dos horas de retraso.

La tardanza y la incomodidad provocada por el sol en una mañana calurosa terminaron por desesperar a cientos de acarreados que llegaron desde temprano al estadio. Optaron por salirse.

Videos y fotografías muestran que cuando le tomaron la protesta y mientras dirige su discurso a quienes se quedaron en el estadio, era notorio que el local no estaba lleno como horas más tarde afirmó Vázquez Mota al hablar del asunto.

Las motivaciones de su postura son evidentes. Qué gran inconveniente debe ser para su imagen que la gente se saliera del lugar en esos momentos. Más cuando la mercadotecnia es lo esencial de las campañas.

Seguramente la desocupación del estadio provocó una crisis entre el equipo de la ex secretaria de Educación.

Desde ese punto de vista es entendible la reacción de la candidata panista y su absurdo esfuerzo por negar la realidad que mostraron las imágenes transmitidas en muchos medios de comunicación.

Para los políticos es terrible encontrase con una percepción que demerite lo que ellos pretenden proyectar. Como tal, Vázquez Mota resintió el golpe del desaire.

Por cierto en su protesta y el discurso que pronunció solo hubo una frase realmente relevante. Una aseveración que efectivamente plasma sentimientos que tienen la mayoría de los mexicanos.

Antes de decir “Si protesto”, la candidata presidencial panista ligó muchos lugares comunes precedidos por la frase “Por un México…”. Entre esas generalidades solo hubo una aseveración que describe la realidad de este país: “Por un México que sufre dolor y desaliento".

Se les ha de haber pelado a los redactores de sus discursos.

jueves, 8 de marzo de 2012

EL SEÑOR CANDIDATO: UNA HISTORIA COMO CUALQUIERA

Se abotonó la vieja camisa hasta el cuello. Muchos años atrás que se la trajo su hijo la última vez que vino a visitarlo del norte a donde, como casi todos los muchachos de la ranchería, se largo empujado por el hambre.

Frotó la arrugada tela para medio componerla. Ya no recordaba cuando fue el último domingo que la usó. El último que fue a misa. Dos horas y media caminando al pueblo eran demasiado para sus viejos huesos. Además, aunque sentía remordimiento por pensarlo, parecía que Dios los había olvidado.

Tanto rezar y nada. Tanto pedir una agüita pa la milpa y nada. Jodencia siempre hubo pero antes como quiera medio se las arreglaban pa pasarla. Ahora con los malos tiempos, la sequía, la vejez y los achaques que la acompañan las cosas estaban peor.

Su muchacho quería llevárselo con él. Pero ¿para qué? Aquí estaban sus raíces bien macizas y profundas. Su mujer y sus otros cinco hijos que se murieron de puras enfermedades estaban ahí en esta tierra, tan dificultosa siempre, pero al fin su tierra. La única que había conocido en sus casi setenta años.

Se paró en el hueco de la puerta. La resolana casi lo empujó para adentro. Con el polvo que arrastraba el vientecillo de la mañana, a pesar de ser tan temprano el calorón se sentía como venido del merito infierno. Se caló el viejo Stetson de paja que recibió de su hijo junto con la camisa. Al principio lo usaba también solo los domingos, pero por la chingada necesidad lo convirtió en el del diario.

Empezó a andar la vereda que comunicaba el caserío con el camino que llevaba al pueblo. Poco la usaban ya. A la cabecera municipal solo iban cuando había extrema necesidad. Ahora casi solo se acercaban hasta la orilla para recoger la despensa que cada dos meses les entregaban “de parte del señor presidente”.

Se encontró con el matrimonio que vivía atrás de la loma donde estaba su casa. Se saludaron y en silencio, agobiados por el calor, continuaron caminando hacia el entronque donde se reunirían con el resto de los casi cincuenta habitantes del lugar.

Por ese camino de mulas, el único vehículo que entraba hasta ese yermo en el que se habían convertido sus tierras, con muchas dificultades por lo pedregoso del terreno, era el camioncito que cada quince días, si bien les iba, llevaba el agua que también era “de parte del señor presidente”.

El quejumbroso chofer, que renegaba siempre por el mal estado de la brecha y porque para llevarles el agua tenía que andar “casi, casi entre el monte”, los sorprendió con su visita de la tarde anterior.

Venía con una invitación muy especial "del señor presidente”. Que si querían seguir recibiendo los “valiosos apoyos” que les mandaba, al día siguiente, a las meritas once, debían juntarse en la “cruz que hacían la vereda y el camino para que los llevaran al pueblo porque a las cinco tendrían la “honrosa y distinguida visita del señor candidato”. Publicado originalmente en mayo de 2010