martes, 10 de agosto de 2010

CALDERON: ¿DEFENSORES DEL DELITO?


 La semana pasada durante uno más de los encuentros que ha sostenido con representantes de diversos grupos de la sociedad como parte del Dialogo por la Seguridad, el presidente Calderón pidió a dueños de medios de comunicación que abran espacios a la comunidad.
El primer mandatario planteó que los medios pueden  contribuyan a fortalecer su vínculo con la sociedad mediante la apertura de espacios  al debate público.
Además de esa, entre otras propuestas que hizo para ser consideradas por los dueños de los medios del país, Calderón les hizo un llamado para que “con apego a sus esquemas de autorregulación, promuevan contenidos que eviten hacer una apología del delito”.
Esa petición del presidente parte de una errónea interpretación de lo que es la apología del delito.  La Real Academia de la Lengua refiere que es “el discurso de palabra o por escrito en defensa o alabanza de algo o alguien”.   Que se sepa, en ningún medio de comunicación se defiende o se alaba a alguien relacionado con actividades ilícitas.
Desde el punto de vista legal –y el presidente Calderón es abogado- para que se configure la apología de un hecho delictuoso necesariamente debe contener el elemento de la incitación  a que se ejecute un hecho delictivo o se caiga en una omisión contraria a la ley
La cobertura informativa  sobre la violencia en muchas regiones del país no puede ni debe considerarse bajo ese criterio.  Simplemente se trata de la publicación o difusión de la terrible  realidad que se está viviendo.
De algún modo esa expresión del presidente implica un juicio de valor negativo sobre el papel de los medios de comunicación con relación al tema de la inseguridad en el país.   Esperemos que lo dicho por Calderón sea solo producto de una muy mala construcción de su discurso.

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